PICA / MATILLA — Con una masiva y colorida convocatoria que congregó a más de 160 cultores, músicos y bailarines tradicionales, la Región de Tarapacá vivió una verdadera fiesta de identidad con la realización del Gran Convite de Cachimbo Regional. El encuentro consolidó a los históricos oasis del norte como el epicentro indiscutible de la salvaguarda, transmisión y celebración de esta emblemática danza patrimonial.
La fuerza y tradición del cachimbo en el corazón del norte
Las jornadas reunieron a delegaciones provenientes de distintas localidades de la pampa y la precordillera tarapaqueña, quienes llegaron hasta las comunas de Pica y Matilla para compartir saberes, entablar diálogos en torno a la memoria colectiva y poner en valor el ritmo cadencioso, alegre y de profundo cortejo que caracteriza al cachimbo.
Lejos de ser una mera representación artística, el encuentro funcionó como un espacio de reencuentro intergeneracional donde cultores veteranos y jóvenes exponentes intercambiaron técnicas coreográficas, coplas y vivencias asociadas a esta expresión fundamental del folclore nortino.
Un cierre histórico frente a la Iglesia de Matilla
Uno de los momentos más emotivos y concurridos del evento se vivió en las inmediaciones de la histórica Iglesia de Matilla. Allí, los más de 160 participantes se unieron en una gran presentación conjunta que transformó el entorno patrimonial en un escenario vivo.
Al compás de instrumentos tradicionales y voces que entonaban cantos de la tierra, los bailarines desplegaron sus pañuelos y vestimentas típicas, regalando a la comunidad local y a los visitantes un cuadro escénico inolvidable. Este tipo de iniciativas reafirman la vitalidad del folclore en el norte grande, demostrando que las tradiciones se sostienen gracias al esfuerzo comunitario y al orgullo por el patrimonio local.
